
La artista inauguró el ciclo Momentos Alhambra en Galicia en un concierto festivo en el que estuvo arropada por familiares y amigos
Dani Dicostas volvió a Vigo para presentar su nuevo disco ‘Amores pasajeros’ (2026). El concierto marcó también el inicio del ciclo Momentos Alhambra en Galicia. La viguesa actuó el sábado 28 de marzo en la sala Island. Al coincidir con la fiesta de la Reconquista algunos fueron ataviados con ropa de la época.
Con un retraso de cerca de media hora, Dani se subió al escenario entre el incesante humo. Dio la bienvenida al público con ‘Mucho para ti‘, canción que abre el disco. Consciente de lo especial que es esta época en Vigo, la artista y su banda bebieron un chupito para celebrar la Reconquista.
La siguiente en sonar fue ‘Si te vas’, de su primer álbum veinte (2020). Buscó implicar al público pidiendo palmas mientras algunos cantaban tímidamente. Lo que más consiguió movilizar a los asistentes fue el anuncio de una competición con premio. Las dos personas que más se entregaran durante el concierto se llevarían una camiseta del merchandising.
Concierto en casa
Dani jugaba en casa y se notó. Entre el público había amigos y familiares de la artista que no quisieron perderse el concierto. «Hay mucha gente aquí a la que quiero», confesó. Dedicó a su familia, en especial a sus abuelos, ‘Lágrimas‘ y ‘Ceras rosas‘ a una amiga que se va a casar dentro de poco.
Además, el concierto coincidió con el cumpleaños de su amigo David Cerviño, al que subió al escenario para que los asistentes le cantaran el cumpleaños feliz. Otro de sus amigos se llevó una de las camisetas que regalaba por darlo todo en cada canción.
Momento íntimo empañado por irrespetuosos
El buen ambiente generado en las primeras filas contrastaba con el bullicio de los que estaban más alejados. «Los del fondo se lo están pasando fatal porque no paran de hablar», apuntó Dani casi llegando a la mitad del concierto como toque de atención.
Ni siquiera respetaron el momento más íntimo de la noche. La propia Dani pidió silencio, aunque los irrespetuosos no le hicieron caso. Interpretó a guitarra y voz ‘Amores pasajeros’ y después se le unió Artur con el saxofón. Incluso estando en primera fila costaba escucharla por el ruido de los asistentes que estaban al fondo.
Revolución final para cerrar la noche
Tras ello abandonó el escenario y volvió a salir al ritmo de ‘Clímax‘. En la recta final el público estaba más activo y se animó a cantar, saltar y dar palmas. Hasta hubo un pogo en ‘Desde otro lugar’.
La despedida llegó con ‘Estadios‘. Revolucionó la sala Island y puso a todos a saltar. Además, bajó para meterse entre las primeras filas y liberarse del humo que no paró de inundar el escenario durante todo el concierto. De espaldas, lanzó la otra camiseta que estaba en juego.
