
El artista repasó su discografía, tema inédito incluido, durante dos horas en las que tuvo como reto conseguir que el público cantara
Cuando uno va a un concierto de Andrés Suárez nunca sabe lo que puede pasar. El artista hizo un casi vuelto directo de México a Vigo para retomar la gira de presentación de su nuevo álbum ‘Lúa’.
El ferrolano actuó el viernes 22 de mayo en el teatro Afundación de Vigo ante un público que le mostró su cariño con aplausos y acabó llorando de la risa en un concierto de lo más surrealista. Por momentos parecía más un espectáculo cómico, lo que hizo más llevadera la intensidad entre canción y canción.
Durante algo más de dos horas Andrés Suárez repasó su discografía y regaló a los asistentes un tema inédito dedicado a su padre, que estaba de cumpleaños. El público también le sorprendió participando en la idea del club de fans Moraima.
Concierto dedicado a Robe Iniesta
A las 21:03 horas las luces del teatro Afundación de Vigo se volvieron lo más tenues posible para crear un ambiente íntimo y permitir a los últimos en llegar sentarse en sus butacas. La banda se colocó en sus puestos mientras sonaba ‘El hombre pájaro’ de Robe Iniesta. El fin de la canción dio paso a una intro en la que Andrés Suárez reivindica la música en directo y dedica a Robe, fallecido en 2025, todos los conciertos de la gira.
Vestido con una camiseta con la imagen de Robe apareció Andrés Suárez, que empezó tocando él solo con la guitarra ‘Durmiendo con mi enemiga’. Un inicio íntimo al que después se le sumó la banda como muestra de lo que podía esperar el público del concierto.
De México a Vigo
Siguiendo el orden del disco interpretó ‘San José, Almería’ y ‘Cuánto daría’. Después, sonaron ‘Elena’ y ‘Seríamos reyes’ y Andrés Suárez se dirigió por primera vez al público. El artista confesó que «hace 13 horas estaba en México» y recordó sus primeras veces en Vigo tocando en el desaparecido Sete Mares.
Se sinceró con los asistentes hablando de la depresión que le diagnosticaron en 2024 y de cómo un viaje a México en el que se enamoró cambió los planes del disco. Precisamente ‘C‘, la canción dedicada a ese amor, fue la siguiente que tocó. Los asistentes levantaron unos corazones que el club de fans Moraima había repartido previamente.
La otra sorpresa llegó justo después. Durante ‘Jacaranda‘ el teatro se iluminó con las linternas de los móviles de color verde y morado. Con ‘Lleva México mi amor’ cerró la primera parte del concierto.

Canciones para nostálgicos y el reto de hace cantar al público
Con la intención de buscar la participación del público, Andrés Suárez abrió la fase de «canciones para nostálgicos» recuperando temas de trabajos anteriores. «No aplaudan como el otro día en Sevilla porque parece que ‘Lúa’ no les encanta. Disimulen, por favor», advirtió.
Tocó ‘Si llueve en Sevilla’ y el público ni se inmutó. Se le resistía al ferrolano. «Está la cosa un poco callada. Vamos a ver si estoy en casa», apuntó casi como reto. Echó mano de ‘Vuelve‘, una de sus canciones más conocidas, y los asistentes se animaron a cantar aunque con timidez. Les dejó solos para que se fueran soltando y acabaron acompañándole con palmas.
Enlazó la canción con ‘Perdón por los bailes’, en la que dejó cantar a su teclista Cristina Rubio y también al público. Con timidez los asistentes cantaron ‘Te doy media noche’. «Vigo, de verdad que no te oigo y no me lo puedo creer», así intentó animarles a cantar sin mucho éxito.
Andrés Suárez no se conformaba con unas voces tímidas. «La canción que viene ahora, si no se la saben, si no la cantan, el concierto debería estar cancelado», advirtió antes de tocar ‘Números cardinales‘. El público se animó más a acompañarle con palmas que cantando.
Ataques de risa
La intensidad de las canciones de Andrés Suárez se combinó con intervenciones cómicas, muchas cargadas con retranca. También hubo momento inesperados que desataron las risas.
El artista pidió a los asistentes gritar «tarde» en una de las partes de ‘Ahí va la niña’, pero lo hicieron cada uno a un tiempo diferente. Se paró todo, hubo risas y se repitió el momento, pero con todos gritando a la vez.
Lo que provocó el mayor ataque de risa fue la rotura de una lámpara que tenía Marino Saiz sobre el teclado. La risa contagiosa del músico y las bromas de Andrés Suárez por la situación obligaron a parar el concierto.
La siguiente en sonar fue justo ‘Náutico‘, la más animada del disco ‘Lúa’. Animó a los asistentes a ponerse en pie y bailar esta «rumba de Pantín». Andrés Suárez se marchó y dio protagonismo a la banda, que después abandonó el escenario.
Tema inédito y ovación en la parte más íntima
El público quería más y Andrés Suárez salió para dar inicio a la parte más íntima del concierto. Regaló un tema inédito titulado ’22 de mayo’ que está en un disco que solo tiene su madre y no está en plataformas digitales. Reconoció no haberla tocado nunca y de haberlo hecho no lo recuerda.
El artista explicó que es una carta de despedida que le escribió con unos 20 años a su padre cuando supo que le había dado un infarto. «Tengo la suerte de cantarle la canción a mi padre porque no solo está vivo y en el público, sino que está de cumpleaños», confesó. Tocó a la guitarra y con Marino Saiz acompañándole al violín.
La intimidad se mantuvo con ‘Benijo‘, en la que Andrés Suárez acabó cantando cerca del público sin micrófono. Este momento tan especial le valió un largo aplauso de tres minutos. «Gracias por una noche que no olvidaré en la vida», reconoció emocionado. Cambió la guitarra por el piano para tocar ‘Voy a quererte otra vez’ y poner fin a esta parte íntima.

Recta final con el público en pie
La banda volvió al escenario para la recta final del concierto. Andrés Suárez animó a los asistentes a ponerse en pie y acompañarle con palmas en ‘La vi bailar flamenco’, que algunos se atrevieron a cantar.
La siguiente en sonar fue ‘320 días (hace un año)’ y ‘No saben de ti’ fue el broche de oro a la cita en Vigo. El público se entregó al ser la última y cantó, subiendo la intensidad a petición del artista. También le acompañaron con palmas. Dejó cantar a Marino Saiz y demostró complicidad con todos los miembros de su banda.
