
El grupo murciano mostró cercanía con el público, sorprendió vistiendo la camiseta del Celta y Rafa Val se atrevió con el gallego
Viva Suecia presentó en Vigo su último disco ‘Hecho en tiempos de paz’ (2025), aunque en el repertorio no faltaron sus temas más populares de trabajos anteriores. El grupo murciano cumplió con las expectativas e hizo disfrutar a las miles de personas que se congregaron este viernes en el auditorio de Castrelos.
Puntuales, a las 22:00 horas aparecieron en el escenario Rafa Val (voz y guitarra), Jess Fabric (bajo), Alberto Cantúa (guitarra), Fernando Campillo (batería) y la banda que les acompaña en directo. Se presentaron con ‘Dolor y gloria’, pidiendo a los asistentes saltar y cantar.
La cercanía con el público se percibió desde el primer momento con Jess Fabric y Alberto Cantúa moviéndose de un lado a otro del escenario. Además, bajaron en varias ocasiones a una plataforma cercana al foso al igual que Rafa Val.
Rafa Val, gallego adoptado
Tras interpretar ‘La orilla’ y ‘A dónde ir’, Rafa Val quiso dirigirse al público para confesar su amor por Galicia y se atrevió a hacerlo en gallego. «Xa sabedes que Galiza para nós e a nosa casa tamén, é o sitio de España onde máis tocamos e para min, con Murcia, é o mellor sitio do mundo», aseguró.
El vocalista del grupo trató de hablar en gallego en todas sus intervenciones. Además, recordó el Xabarín Club y al músico Víctor Coyote, que murió este jueves en un accidente. Pidió a los asistentes que cantaran ‘Carmiña vacaloura’, banda sonora del Xabarín Club y cuyo videoclip realizó Víctor Coyote. Rafa Val se atrevió con los primeros versos para que le siguieran. También sorprendió al acabar cantando el estribillo de ‘Hablar de nada’ en gallego con ayuda del público.
Confeti, linternas y colaboraciones
Viva Suecia derrochó energía durante todo el concierto. Uno de los momentos más destacados se vivió cuando Castrelos se iluminó con las linternas de los móviles en ‘Deja encendida una luz’, que acabó con una explosión de confeti.
También hubo colaboraciones en directo, aunque no invitados. Hoonine se puso en primer plano para cantar junto a Rafa Val ‘Tú y yo contra los demás’, una de las colaboraciones incluidas en el disco que presentaron. A falta de Siloé pidieron al público que cantara ‘Sangre‘.
En el caso de ‘Melancolía‘ Natalia Duma y Xiluva Tomás sustituyeron a Samuraï. Rafa Val se puso al teclado, marcando un inicio íntimo que algunos asistentes no respetaron al no parar de hablar como si estuvieran en un bar.
Desde los teclados Rodrigo Cominero tuvo su momento de protagonismo cantando un trozo de ‘Justo cuando el mundo apriete’. Los asistentes se encargaron de los coros y el confeti volvió a sobrevolar Castrelos.
Noche celeste
Tras ‘No hemos aprendido nada’, en la que el público dio palmas al ritmo del tema e hizo los coros, Viva Suecia abandonó el escenario, dejando que se luciera la banda que les acompaña en directo. Volvieron a salir pero vestidos con la camiseta del Celta para interpretar las canciones de la recta final del concierto.
«¡Vigo, esta noche somos celestes!», pronunció Jess Fabric, que lució una camiseta con el nombre del entrenador del Celta, Claudio Giráldez. Rafa Val presumió del dorsal 7 de Borja Iglesias, Alberto Cantúa del 10 de Iago Aspas, y a Fernando Campillo no se le pudo distinguir al estar con la batería.
Con un retranqueiro «imos de festa rachada ou que?», Rafa Val dio paso al tramo final del concierto. Los asistentes se entregaron cantando ‘El bien’ y Jess Fabric y Alberto Cantúa acabaron metiéndose entre las primeras filas.
Rafa Val también quiso sentir de cerca el calor del público y cantó entre ellos ‘Amar el conflicto (todo lo que importa)’, en la que volvió a haber una explosión de confeti. «Marchamos que temos que marchar. Esta é a nosa casa. Después de tanto tiempo viniendo, encontrarnos con esto, de verdad que no sabéis lo lleno que nos llevamos el corazón siempre que venimos a Galicia», confesó el vocalista.
Con unos versos de Rosalía de Castro de su poema ‘Adiós ríos’ se despidieron de Vigo. ‘Mala prensa’ fue la última sonar y con la que hicieron vibrar Castrelos por última vez. Los asistentes cantaron y también les acompañaron con palmas.
