
El grupo derrochó energía en el inicio de la gira de presentación de su nuevo disco ‘Manufacturas del Club de la Gente Sola (MCGS)’ con un concierto de casi dos horas
Arde Bogotá inició este jueves en Vigo su gira especial por salas ‘Hervideros Vibra Mahou’. El grupo presentó su nuevo disco ‘Manufacturas del Club de la Gente Sola (MCGS)’ y rescató algunos temas de trabajos anteriores.
Durante casi dos horas hicieron vibrar con su rock el hall del Auditorio Mar de Vigo, el mismo en el que actuaron exactamente cuatro años antes, un 29 de octubre de 2022, como parte del cartel del Vibra Mahou Fest.
El recinto se llenó de asistentes que tuvieron que hacer horas de cola para conseguir sus entradas, ya que solo se vendieron de manera presencial y se agotaron en poco tiempo. El formato del espectáculo tipo boiler room permitió a algunos vivir el concierto desde el propio escenario.
Expectación en el inicio
Una intro marcó el principio del concierto. Los primeros en salir al escenario fueron los seleccionados para disfrutar del evento junto a la banda. Tras unos 10 minutos de expectación, fueron apareciendo Jota Mercader (batería), Pedro Quesada (guitarra), Pepe Esteban (bajo), Dani Sánchez (guitarra) y Antonio García (voz y guitarra). Dieron la bienvenida al público con ‘Hervidero’ e ‘Instrucciones’, que puso a los asistentes a saltar.
Recuerdo de las víctimas del accidente de tren en Urda
El grave accidente de tren registrado este miércoles en Urda (Toledo) en el que han muerto al menos 69 personas marcó en cierto modo el concierto. Se respiraba un ambiente algo más apagado ante noticias que sobrecogen de manera inevitable.
Arde Bogotá quiso mandar un mensaje de ánimo y apoyo a los afectados. Antonio García explicó que decidieron seguir adelante con el concierto por respeto a las personas que hicieron horas de cola para conseguir las entradas, invirtiendo su tiempo y dinero en apoyar al grupo. «Si la música sirve para algo, supongo que es en días tan aciagos como el de ayer y el de hoy en los que quizás sirva para encontrar consuelo y acompañamiento«, apuntaba el vocalista.
Cada concierto, un experimento
Arde Bogotá ha bautizado estos conciertos en salas como experimentos y el primero oficial fue en Vigo. «Vamos a explicar cómo hacer un corazón que no sienta», avanzaba el vocalista sobre la temática del disco ‘Manufacturas del Club de la Gente Sola (MCGS)’. Sonaron todos los temas que conforman el trabajo, aunque no en el mismo orden.
Los momentos más íntimos se vivieron con ‘Olivos’, ‘Bigger Splash’ y ‘Asidero’. El público se implicó desde el principio cantando y bailando. En ‘El tesoro’ acompañaron al grupo con palmas y ‘Antifiesta’ se convirtió en una fiesta que puso a los asistentes a saltar. Además, les dejaron cantar solos.
Manteniendo su tradición de meterse entre el público, Antonio García bajó del escenario y fue sintiendo el calor de la pista mientras cantaba ‘El club de la gente sola’. Llegó hasta el final y subió a una pequeña plataforma con una bola de discoteca que le hizo visible entre la multitud. Desde ahí animó a cantar el estribillo. En ‘Judas’ también bajó del escenario pero solo se acercó a las primeras filas.

La primera parte del concierto se cerró con ‘Sacude’, que marca el final del recorrido. «Cuando la luz de la primavera atraviese el cristal al que usted se habrá agarrado descubrirá que todo el proceso de construcción de un corazón ha sido en vano porque seguramente aquello que dolía no era defectuoso, no estaba roto, simplemente tenía que funcionar así. A veces esos sentimientos que uno no quiere son parte de lo que a uno le define», así explicaba el vocalista del grupo el significado de la canción.
El final del tema fue casi a capela. El público acompañó con palmas y siguió coreando el estribillo de ‘Sacude’, lo que provocó que Arde Bogotá repitiera una vez más los últimos versos. Tras ello el grupo abandonó el escenario.
Recuperación de recuerdos
Una intro marcó el inicio de la segunda parte, avanzando que el repertorio iba a estar formado por canciones de trabajos anteriores de Arde Bogotá a modo de recuperación de recuerdos. Los asistentes se entregaron cantando y saltando con prácticamente todas.
‘La Torre Picasso’ fue la primera en sonar, a la que siguió ‘Exoplaneta‘. Antonio García puso el micrófono a los asistentes consciente de que se la sabían y cantaron a dúo. De la intimidad se pasó al desenfreno y la locura con ‘Los perros’, ‘Cariño’ y ‘Qué vida tan dura’, que revolucionaron el hall del Auditorio Mar de Vigo.

Arde Bogotá decidió despedirse con ‘La salvación’, un tema cargado de emoción en el que dejaron cantar solos a los asistentes. «Ojalá que nos volvamos a ver muy pronto», señalaba Antonio García, que derrochó energía y no paró de moverse. Las casi dos horas de concierto supieron a poco y dejaron con ganas de más.
